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Revista Sexología y Sociedad. 2014; 20(2)
ISSN 1682-0045
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El gnero, una variable normal en la construccin de la identidad sexual: aportes, fantasmas, evolucin

Gender, a normal variable in the construction of sexual identity: contribution, ghosts, evolution

 

Dra. Marie-Laure Peretti

Doctora en Psicopatologa Fundamental y Psicoanlisis, y psicoterapeuta

marielaure.peretti@gmail.com

 

Resumen

El trabajo analiza los debates acerca de la relacin sexo-gnero-sexualidades desde diferentes perspectivas disciplinares y aportes de diversos autores desde presocrticos hasta R. J. Stoller y J. Butler. Examina retrospectivamente las etapas que precedieron la aparicin de gnero como  una construccin, con la alta vigilancia de las normas societales, codificadoras de los comportamientos llamados femeninos o masculinos segn el orden establecido quien salga de ese dogma, entra en lo fuera de norma: la anormalidad, y  los fantasmas asociados (anamorfosis) a este, para concluir en que gnero es una variable en la construccin de la identidad sexual. Sea cual sea su construccin, posee siempre las mismas influencias parentales y societales; todo lo que se aparte de la norma, conduce a la exclusin y al encerramiento. La construccin de gnero tiene en cuenta la complejidad de la identidad sexual, es decir, la discontinuidad fundamental entre el sexo biolgico, el gnero social, la sexualidad y el deseo.

Palabras claves: sexo, gnero, sexualidad, identidad sexual, fantasmas

Abstract

Gender, a normal variable in the construction of sexual identityContribution, ghosts, evolution

This paper analyzes the debates about the relationship among sex, gender and sexualities from different disciplinary perspectives and contributions of many authors, from pre-Socratics to R. J. Stoller and J. Butler. It retrospectively studies the stages that preceded the emergence of gender as a construction with a high monitoring of social standards encoding the so-called male or female behaviors according to the established orderwhoever disobeys this dogma is non-standard: an abnormaland the ghosts related to it. This paper concludes that gender is a variable in the construction of sexual identity. Whatever the construction, it always has the same parental and society influences; everything that does not respect the standard will be excluded and secluded. Gender construction takes into account the complexity of sexual identity, i.e., the fundamental discontinuity among biological sex, social gender, sexuality and desire.

Key words: sex, gender, sexuality, sexual identity, ghosts

 

La curiosidad la nica especie de curiosidad, en todo caso vale la pena
de practicarse con un poco de obstinacin: no la que trata de asimilar
lo que conviene conocer, sino la que permite depender de s misma.
[] En vez de legitimar lo que ya se sabe, [] comenzar a saber cmo
y hasta dnde sera posible pensar de otro modo.

Michel Foucault. Historia de la sexualidad (1).

 

Introduccin: la no concordancia entre sexo, gnero y sexualidad

La no concordancia entre el sexo (biolgico, natural), el gnero (societal, constructo) y la sexualidad (deseo particular de cada quien), que se expresa de forma popular con el abarcador vocablo de concepto de gnero, se encuentra relacionado con los grandes debates de la sociedad contempornea. Estamos obligados a constatar que la triloga sexo-gnero-sexualidad, analizada a porfa por todas las autoridades en materia de psicologa, psicoanlisis, psiquiatra, antropologa, filosofa y sociologa, entre otras, se topa con un rechazo absoluto a escuchar cualquier argumento de la hermenutica de la conceptualizacin del gnero. Los defensores de la norma sexual (sexo, gnero o sexualidad), que solo pueden situarse dentro de la heterosexualidad, se agarran a esta de forma obstinada, prediciendo que ese concepto nos conduce directamente al caos de la civilizacin. El concepto de gnero est maltratado y mal interpretado, es el lugar de todos los fantasmas y todas las proyecciones, y no tiene en cuenta la complejidad de la identidad sexual.

Primera parte. Desconexin de las tres instancias: sexo, gnero, sexualidad

I. El concepto actual, Judith Butler

Los estudios de gnero, cuya ms clebre representante es Judith Butler, muestran que el gnero es una construccin social y cultural, y no un elemento inmutable de la naturaleza. La traduccin como teora del gnero no tiene en cuenta el hecho de que los estudios de gnero no son tanto una teora como un campo de investigaciones y de estudios sobre el gnero.

El gnero en disputa: el feminismo y la subversin de la identidad de Judith Butler, publicado en los Estados Unidos en 1990 y en Francia en 2005, anuncia que el gnero es un comportamiento adquirido, una performance en la que se nace nia o nio.

Se trata de una construccin con la alta vigilancia de las normas societales que codifican los comportamientos llamados femeninos o masculinos segn el orden establecido bajo la doble exhortacin:

        un sexo varn se inscribe en un devenir del gnero masculino;

        un sexo hembra se inscribe en un devenir del gnero femenino.

La heterosexualidad es la nica unin posible entre los dos con vistas a la procreacin. Quien salga de ese dogma, entra en lo fuera de norma, la anormalidad. Nuestras sociedades occidentales producen normas que aseguran una dominacin del gnero masculino y de la heterosexualidad.

El mrito de Judith Butler es haber desconectado las tres instancias. La instancia del sexo biolgico no presagia en nada la del gnero, que se forja con la ayuda de su medio, no ms que la de su orientacin sexual, que puede revelarse como heterosexual, homosexual, bisexual, Las combinaciones son mltiples segn el gnero adquirido, reivindicado por la persona. Un sexo varn puede adquirir un gnero femenino y un devenir heterosexual u homosexual, segn que su eleccin de objeto sea masculino o femenino.

Una formulacin muy mal comprendida es la que declara la existencia de una equivalencia o una conformidad entre el sexo biolgico y su especificacin. De estas tres instancias, solo el sexo biolgico es inmutable. Hasta cundo? Ciertos bilogos proponen una influencia del medio en la formacin de los gametos sexuales.

II. La gnesis del concepto de gnero, sus aportes

No se podra hablar en la actualidad del concepto de gnero sin examinar retrospectivamente las grandes etapas que precedieron su lenta aparicin, su elaboracin y sus aportes sucesivos durante su historia.

El mito fundador de lo masculino y lo femenino. Lo masculino y lo femenino se basan histricamente en el mito fundador del hombre cazador, base de lo masculino combativo y agresivo, y de la mujer dependiente, reducida a la pasividad y la fecundidad. Este montaje de la divisin de la humanidad en dos gneros, con ocupaciones y comportamientos diferentes, se desmorona, se derrumba.

La prohibicin inicial, la Biblia. La primera norma societal se relata en el Antiguo Testamento: No vestir la mujer hbito de hombre, ni el hombre vestir ropa de mujer, porque abominacin es a Jehov tu Dios cualquiera que esto hace (2).

Esta prohibicin inicial se repiti hasta el siglo xviii, el cual vio el triunfo del dogmatismo religioso y su declinacin, y ms tarde el surgimiento de la medicina laica.

Los primeros movimientos feministas, las sufragistas britnicas. A comienzos del siglo xx, las sufragistas britnicas reclaman una evolucin dentro de la igualdad hombremujer. Sus reivindicaciones del nuevo derecho se inspiraron en la Revolucin Francesa con el fin de hacer evolucionar la condicin, los derechos y los poderes de las mujeres. Fue el comienzo histrico de los movimientos feministas societales.

La descriminalizacin del homosexual, la psiquiatra alemana. Al descriminalizar al sodomita, la psiquiatra alemana lo inscribe en el registro mdico de la perversin. No hace entrar al homosexual en el lenguaje de la ciencia, sino que lo construye como sujeto de cierto tipo de existencia patolgica (3), primero en el contexto causal de la teora de la degeneracin en curso en el siglo xix, cuando la homosexualidad se consider hereditaria, sobre la base de un sustrato anatomofisiolgico. Ahora los homosexuales son convictos de locura con conciencia (4).

El individuo homosexual nace, pero se le reduce por completo solamente a su sexualidad. El homosexual se pliega al conocimiento mdico: un sujeto construido mdicamente. Si se pliega al conocimiento mdico, de la misma forma se muestra muy crtico consigo mismo y, con ayuda de numerosos testimonios, reclama que no se le categorice dentro del registro de las patologas. La Psychopathia sexualis de KrafftEbing y sus variados testimonios hicieron que la homosexualidad se pusiera a hablar de s misma (5). El ser del homosexual no se reduce solo a su sexualidad.

Variabilidad de las normas societales, los antroplogos norteamericanos. En estudio desde la dcada de los treinta por los antroplogos norteamericanos Margaret Mead y Bronislaw Malinowski, la observacin y sus experiencias in situ en el seno de las sociedades ocenicas muestran la variabilidad de las normas societales.

En Costumbres y sexualidad en Oceana, Margaret Mead se refiere a sus observaciones. Cada cultura otorga una particular interpretacin social a la diferencia de los sexos.

Los temperamentos que consideramos como propios de un sexo determinado, pueden ser solo simples variantes del temperamento humano, y [] la educacin es la que, con ms o menos xito y segn los individuos, permite a los hombres y a las mujeres, o a los dos, relacionarse [6].

Se acepta que ningn hombre sea capaz de guardar un secreto [].

Se considera que solo a los hombres les guste jugar con los nios pequeos.

Casi todos los trabajos domsticos poseen un carcter demasiado sagrado para que se les confe a las mujeres [] [7].

Estas observaciones sirvieron de apoyo a la denuncia de los estereotipos femeninos y masculinos en nuestras sociedades occidentales, que dieron paso a los movimientos feministas.

Las normas no cesan de transformarse, no operan de la misma forma en todo tiempo y lugar, y, por tanto, no son estereotipos dentro de un esquema nico. Se trata de una primera etapa hacia la elaboracin del concepto de gnero.

La identidad sexual es una construccin social, Simone de Beauvoir. Verdadero escndalo literario, El segundo sexo de Simone de Beauvoir denuncia en 1949 la jerarqua de los sexos. Este ensayo feminista da cuenta de la discriminacin entre el gnero masculino y el gnero femenino, en detrimento del segundo respecto al primero.

No nacemos mujer, nos convertimos en ella. Esta formulacin suscita estupor, rebelin e insultos contra Simone de Beauvoir, quien os proclamar en trminos argumentados que el sexo (entindase el gnero femenino) no es un elemento natural. El feminismo denuncia la estigmatizacin del gnero femenino dentro de la jerarqua entre los sexos en nuestras sociedades.

La prctica clnica, testimonio de la no concordancia entre sexo y gnero, los generistas anglosajones. A partir del estudio de la intersexuacin y del transexualismo, las investigaciones de Stoller y Money explican el desarrollo normal de la identidad de gnero. Se interesaron en la cuestin de cmo los nios se hacen masculinos; y las nias, femeninas.

R. J. Stoller y John Money crean el trmino gender role (rol de gnero), que diferencian del concepto ms tradicional de rol de los sexos. Sostuvieron que el gnero era ms una adquisicin y un aprendizaje que un proceso innato.

Una referencia para mi prctica clnica. Las observaciones y la tica personal que muestra R. J. Stoller en un enfoque desprovisto de todo juicio a priori, fueron una referencia constante durante toda mi prctica con travestis y transexuales. Pude comparar lo que observaba con lo que l haba observado. Casi siempre hall confirmacin. Mi conclusin se refera a la psicoterapia con travestis o transexuales que no se encamina a la normalizacin.

El gnero es una construccin en forma de rompecabezas, en el que cada pieza llega a encajar en otra para que suceda el gnero. Primero relacionado con el sexo biolgico, puede liberarse de este en un ser vinculado a aspiraciones ntimas que hacen del ser un ente fenomenolgico, independiente y libre.

Segunda parte. Fantasmas: la amenaza del gran caos

I. Voces se elevan contra una supuesta teora del gnero

a) Primera condena del gnero, la Biblia. El Antiguo Testamento condena la transgresin de la norma sexual, ya que prohbe que se tome el gnero del sexo opuesto al suyo. Aunque no aparezca como tal, la cuestin del gnero est presente en esta prohibicin.

Observacin. A pie de pgina se nos hace saber que la cita literal en el original era: No habr hbito de hombre en una mujer, alusin a los disfraces que se practicaban en ceremonias paganas (8).

La primera prohibicin literal muestra que se enuncia una discriminacin adicional en contra de las mujeres, ya que solo se refiere al sexo femenino. Como si fuera impensable que un hombre pueda desear llevar vestimentas de mujer.

b) Un gran paso para el feminismo, un pequeo paso para el gnero, Simone de Beauvoir. En 1949 el combate de Simone de Beauvoir se inscribe como una filosofa feminista contra la discriminacin sexual de las mujeres. Sin embargo, esta lucha no est exenta de la identidad sexual.

La Iglesia Catlica afirma que el libro de Simone de Beauvoir no tuvo gran alcance, sino entre los intelectuales de moda y dentro de la corriente feminista (9).

A pesar de crticas e injurias, El segundo sexo y Simone de Beauvoir, calificada con eptetos como Nuestra Seora de Sartre o aun La Gran Sartrosa, siguen siendo una referencia de la filosofa feminista, incluso en la actualidad.

c) Las acusaciones contra el concepto de gnero: los interdictos de la Iglesia. El dogma de la Iglesia es que el sexo gentico programa la sexualidad. Un sexo macho copula con un sexo hembra dentro del buen orden de la heterosexualidad con vistas a la procreacin, portadora de nuestra civilizacin. Sin el soporte sexuado del gnero, nos dirigiramos hacia una sociedad andrgina. El buen orden del mundo estara amenazado por ello.

En Europa, el modelo familiar se estructura alrededor de la clula un hombre-una mujer-nios. Aparecido a finales de la Repblica romana, este modelo permaneci durante dos milenios, apoyado por el cristianismo.

Despus de dos siglos, la sociedad se individualiza y el paisaje queda modificado de forma profunda por el hecho de la separacin del Estado y las religiones. Si hasta ese momento las estrategias de alianza haban dominado en la seleccin de la pareja, ahora se encuentran ligadas al deseo y, al mismo tiempo, a la versatilidad.

Desde 2006, una conferencia de los obispos de Francia tendr repercusiones en el mundo social contra el libro El gnero en disputa de Judith Butler y la teora del gnero, que forman el objeto de los ataques dirigidos por parte de la Iglesia y de toda la sociedad civil, adems de otros ataques de la clase poltica, psicoanalistas, filsofos y hasta feministas.

Monseor Ginoux denuncia as un proceso de autoengendramiento: Ya no hay lo dado con el que aprendamos a vivir; ya no hay entonces creacin: yo me creo segn mi inspiracin para ejercer la funcin y el rol social que quiero (10).

d) La incitacin a los fantasmas. Cuestionada como teora, el concepto de gnero constituye el objeto de numerosas acusaciones meditadas y fantaseadas:

1.    Querer hacer desaparecer la diferencia de los sexos y la naturaleza en su conjunto. Dicha teora tratara de anular el hecho de que existen hombres y mujeres, y as permitira que todos seleccionaran lo que se es:

Segn su voluntad, cada uno se construye, cada uno se inventa y puede tener elecciones alternativas de sexualidad. Estas teoras se inscriben en la idea de que la naturaleza, lo dado sexuado, sera una molestia de la cual debe liberarse la sociedad postmoderna [11].

Aqu aparecen una mala interpretacin y una sustitucin de las ideas, ya que ello es falso. Judith Butler expone con claridad en su libro Mecanismos psquicos del poder cmo el infante sufre una sujecin-sumisin constitutiva de su subjetivacin. El infante no tiene ms eleccin que subordinarse a la ley de los padres, lo que se relaciona con el desarrollo de su identidad sexual. El infante se somete a esa ley porque la sumisin es la condicin de su existencia.

Identidad sexual y sexualidad se someten a la educacin de los padres, apoyada por los poderes polticos de la sociedad civil.

2.    Desbiologizar la identidad sexual. La relacin de evidencia y de conectividad natural entre sexo y gnero se apoya en un consenso de todas las clases de la sociedad.

Los estudios sobre el gnero y el sexo permitieron desconectar la equivalencia entre sexo y gnero. Ahora bien, para la Iglesia esta desconexin constituira una hereja y una estupidez, puesto que abrira la posibilidad de elegir su gnero, as como su orientacin.

El concepto de gnero no dice tal cosa. Dice muy simplemente que sexo y gnero no tienen relacin.

3.    Amenazar a la sociedad heterosexual con la sociedad homosexual. A la condena general de las conductas desviadas le siguen la homosexualidad, la familia homosexual y, por consiguiente, el gnero. Todas estas conductas seran amenazas contra la heterosexualidad.

Para Jacques Arnes, psicoanalista y miembro del Consejo de Familia y Sociedad de la Conferencia de Obispos de Francia, la teora del gnero trata de desembarazarse de la diferencia como dinmica de la alteridad. Durante una conferencia en 2006, su intervencin es una verdadera acusacin homfoba, aunque lo niega:

La autocreacin continua se aleja as del drama existencial que es la homosexualidad, que regresa y se recupera como drama muy mediocre de la homofobia y de la imposicin de normas insoportables [12].

La homosexualidad no es un drama existencial. Esta idea vaca es una estigmatizacin moral de la sociedad que rechaza y condena toda diferencia.

4.    Querer transformar a la familia heterosexual sacralizada. Los censores rechazan tomar en cuenta la realidad de las transformaciones de la familia: parentesco metamorfoseado, recompuesto, monoparental, homosexual, bgamo, polgamo, Todas estas maneras de ser se conjugan ahora en plural, muy lejos de esa naturaleza nica de la pareja heterosexual. Se trata de conductas hace mucho instaladas en la sociedad, vividas y muy enraizadas a la espera de una oficialidad jurdica.

Las estructuras del parentesco son mltiples y evolucionan con el transcurso del tiempo. Tener convicciones, ya sean religiosas o de otro tipo, no exime de tener en cuenta las realidades. Un vaco jurdico inquietante reina en Francia.

5.    Comprometer el futuro del feminismo. Para Sylviane Agacinski, colocar la cultura y sus excesos en una posicin trascendental genera una angustia ante el futuro del feminismo, ahogado en el gran caos del gnero. La teora del gnero desemboca en callejones sin salida, y para esta filsofa ya no habra sexo, sino una multitud de gneros. No existira la amenaza de neutralizar la alteridad sexual, incluso si fuera necesario reconocer la brecha irreductible de la diferencia [] en beneficio de una antropologa diferencial (13). Es no reconocer que la humanidad se dirige hacia una reduccin de las diferencias y se encuentra dentro de una antropologa reconciliatoria de la carne y el espritu.

II. La interiorizacin de los interdictos

La norma societal impone su ley al individuo aislado. El ideal del Yo, el Supery, es el representante de las instancias culturales ante el Yo. La sociedad recuerda al individuo aislado las normas de la moral, la cual se ha asentado en cada individuo dentro de su aparato mental mediante las identificaciones primarias, parentales, societales y religiosas que hemos interiorizado. Esta interiorizacin se realiz con el gendarme, el guardin de la norma que es el supery psicolgico que nos ensea el principio de realidad.

La ley mdica, realzada desde el siglo xix por las instituciones civiles (polica, justicia), es la ley secularizada de la norma religiosa [14].

El individuo aislado interioriza la norma societal como ley.

En El yo y el ello, aparecido en 1923, Sigmund Freud explica:

Parece que las experiencias vividas del yo se pierden, en primer lugar, por el patrimonio hereditario, pero si se repiten con frecuencia y fuerza suficientes en numerosos individuos, pasando de una generacin a otra, se transponen, por as decirlo, como experiencias vividas del ello, cuyas huellas se mantienen por herencia. De este modo, el ello hereditario aloja los restos de las existencias de numerosos yo, y cuando el yo extrae el supery del ello quizs no haga ms que poner al da figuras ms antiguas del yo y resucitarlas [15].

Nuestros actos conscientes provienen de influencias hereditarias familiares y ancestrales que forjaron nuestra personalidad. Todos los interdictos promulgados fueron interiorizados desde los tiempos ms remotos.

El Gran Yo de la sociedad es eso que vigila para prevenir el desorden engendrado por las impulsiones incontroladas, no reprimidas, de esa sociedad que solo quiere obedecer el principio del placer, excepto que precisamente ese principio hace progresar la humanidad hacia ms tolerancia ante conductas arrojadas a lo fuera de norma.

No hay teora de gnero. Solo hay representaciones del lugar del hombre en el universo que se vinculan a creencias religiosas, cientficas e histricas transmitidas por el aprendizaje de las representaciones de la tradicin de todos los juicios de valor a travs de generaciones que colocan la controversia acerca del gnero en el centro de la cuestin tica.

 

Tercera parte. Evolucin, posibilidades

El gnero es un proceso en conversin perpetua, no paralizado en el tiempo, susceptible de variar y de evolucionar.

Argentina grab en las tablas de sus leyes la no conexin entre sexo y gnero, y a partir de ahora todo ciudadano puede inscribir libremente en su carn de identidad el gnero de su eleccin, sin tener que sufrir una operacin quirrgica de cambio de sexo. Hasta la fecha la Argentina no ha autorizado la PMA (procreacin asistida mdicamente) ni la GMA (embarazo asistido mdicamente), tan temidas por los adversarios del concepto de gnero en Francia. Se clasifican dentro de todo es posible.

De forma paradjica, la interrupcin voluntaria del embarazo se penaliza en Argentina. Por tanto, segn el artculo 86 del Cdigo Penal argentino, en el captulo Delitos contra la vida, esta interrupcin se autoriza en dos situaciones: violacin de una mujer idiota o demente y peligro para la vida o la salud de la mujer. Para los adversarios de esta interrupcin, esta medida equivala de hecho a una legalizacin de la prctica. Como prueba de que el tema sigue siendo explosivo (mucho ms que el matrimonio gay), el gobierno no tard en dar marcha atrs.

En Francia, ya aparecen ciertas leyes dirigidas a estas transformaciones. El matrimonio homosexual o matrimonio para todos se autoriz en Francia mediante la ley del 17 de mayo de 2013, por lo cual se convierte en el decimocuarto pas que permite que las parejas homosexuales se casen.

En los Estados Unidos, el matrimonio para todos se autoriza en diecisiete estados ms el distrito federal de Washington y se prohbe en los otros veintisiete. Este matrimonio se clasifica entre los temas ms sensibles en el plano poltico de este pas, prueba de que la homofobia resiste.

En la era de la homoparentalidad, se constata que esta se inscribe como resultado de una estructuracin de leyes, en la que la ltima anuncia la siguiente:

         en el Siglo de las Luces, las minoras se ven favorecidas con nuevos derechos;

         en la dcada de los treinta del siglo xx, la medicina despatologiza la homosexualidad, y un poco ms tarde los psiclogos no la consideran perversin;

         la observacin de primates revela que mamferos tan extremadamente cercanos a nosotros como los bonobos y los chimpancs (97 % de genes comunes con el hombre) son bisexuales.

El psicoanalista francs Pierre Fdida precisa:

La fijacin con ciertas formas y tambin de ciertas formas va a la par con la regresin, que es el nico proceso posible para poner lo vivo en movimiento interno [16].

Desde entonces la homosexualidad se reconoce como normal, y deviene normal que los homosexuales acaben asumiendo, como los dems, su deseo de tener hijos.

El 8 de febrero de 2010, el Ministerio de Salud estableci un decreto que suprime los trastornos de la identidad de gnero (o transexualismo) de las afecciones de larga duracin, consideradas psiquitricas. En otras palabras, el transexualismo sale del DSM-IV y los transexuales ya no se consideran enfermos mentales.

El deseo de ser reconocido dentro de un gnero desconectado del sexo biolgico, sigue el mismo camino que el reconocimiento y la aceptacin de la homosexualidad.

El sentido del matrimonio, los roles del hombre y de la mujer, y la heteronormalidad ya no son los nicos modelos de referencia.

 

Conclusin general. Todo es contingencia en el hombre

El gnero es una variable en la construccin de la identidad sexual. Sea cual sea, su construccin posee siempre las mismas influencias parentales y societales.

Todo lo apartado de la diferencia conduce a la exclusin y al encerramiento.

La fenomenologa de Merleau-Ponty defiende la idea de un ser-ente que rechaza el concepto de esencia del hombre: El hombre es una idea histrica y no una especie natural (17).

En la actualidad, vibrar dentro del Gran-Todo humano es dirigirse al sentido de la vida. El reconocimiento de la diferencia es la vida.

Sin este paso inicial, una interrupcin mortal va al encuentro de la especie humana a todo lo largo de su evolucin.

El concepto de gnero tiene en cuenta la complejidad de la identidad sexual, es decir, la discontinuidad fundamental entre el sexo biolgico, el gnero social, la sexualidad y el deseo.

 

Referencias bibliogrficas

1. Foucault M. Histoire de la sexualit. Vol. II: LUsage des plaisirs. Col. Tel. Paris: Gallimard; 1984. pp. 15-6.

2. La Biblia. T. I: Antiguo Testamento, Deuteronomio XXII, parr. 5. Paris: Gallimard, La Pliade; 1956. p. 573.

3. Senllart M. Linvention de lhomosexuel. Le Magazine Littraire 2014 Feb; 540:59.

4. Peretti ML. Le transsexualisme, une manire dtre au monde. Paris: LHarmattan; 2009. p. 16.

5. Foucault M. La volont de savoir. p. 134.

6. Mead M. Murs et sexualit en Ocanie. Col. Terre Humaine Poche. Paris: Plon; 1963. p. 20.

7. Ob. cit. 6:17.

8. Ob. cit. 2.

9. Monseor Ginoux. Lenseignement des thories du genre : une drive dangereuse [La enseanza de las teoras del gnero: una desviacin peligrosa]. 22 de junio de 2011. Disponible en: http://www.eglise.catholique.fr/actualites-et-evenements/dossiers/la-theorie-du-genre/la-theorie-du-genre.html

10. Ob. cit. 9.

11. Ob. cit. 9.

12. Arnes J. La problmatique du genre. Conferencia de Obispos. Documentos de los episcopados. 4 de noviembre de 2006. Disponible en: http://www.eglise.catholique.fr/getFile.php?ID=18366

13. Agacinski S. Mtaphysique des sexes. Col. La librairie du xxie sicle. Paris: Seuil; 2005. pp. 267-68.

14. Ob. cit. 4:22.

15. Freud S. Le moi et le sur-moi (idal du moi). En Essais de psychanalyse. Paris: Payot et Rivages; 2001 (1981). p. 280.

16. Fdida P. Des bienfaits de la dpression; loge de la psychothrapie. Paris: Odile Jacob. p. 35.

17. Merleau-Ponty M. Phnomnologie de la perception. Col. Tel. Paris: Gallimard; 1945. p. 209.

Fecha de recepcin de original: 31 de agosto de 2014

Fecha de aprobacin para su publicacin: 10 de noviembre de 2014

 

 

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